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INTEGRANDO TUS HIJOS A TU VIDA DIARIA

Algo que para las mamás es tan común y podría decir que hasta natural, para los papás no es tan sencillo y es el hecho de integrar a tus hijos(as) dentro de tu vida diaria. Esto nos sucede más por tradición que por convicción y si bien es cierto que cada vez es más común que padres integren a sus hijos(as) dentro de sus actividades diarias, es algo que nos costó mucho llegar a aprender y que aún sigue siendo menos común de lo que debería.

Sin embargo, aunque no sea una característica tan natural en los padres, nosotros podemos ir desarrollando esta actividad desde temprana edad de nuestro hijo(a) a manera de que con el pasar de los años, sea algo que hacemos incluso sin pensarlo.


Algo que me llamaba mucho la atención, desde que mi hija mayor era pequeña es que de sus compañeros de clase pocos sabían exactamente en que trabajaban sus papás. Ella me lo comentó muchas veces, me preguntaba que significaba ser empresario o tener negocios, porque en las pláticas con sus amigos, cuando salía el tema de ¿A qué se dedica tu papá? Es lo que la mayoría contestaba. En cambio, cuando hablaban de a que se dedicaban sus mamás, todos lo tenían más claro.


No estoy seguro, cuál será el motivo de que como padres seamos tan parcos con la información que compartimos con nuestros hijos ni tampoco digo que esto sea en todos los casos, pero si me atrevo a asegurar que hay mucho padres que, al menos en este tema laboral, comparten muy poco con sus hijos. Tal vez en algunos casos sea el no tener el trabajo tal, que pueda impresionar a nuestros hijos y es mejor darle solo una idea vaga para no perder su admiración. En mi caso, siempre traté de ser muy claro, desde que mis dos hijos eran muy pequeños porque a mí, mi padre me enseño que el trabajo dignifica a la persona y no al revés, por lo tanto, el detallar lo que hacía la empresa para la que yo trabajaba o las funciones que hacía dentro de la empresa, nunca fue algo que causara conflicto.


Adicionalmente algo que hice desde que mis hijos eran pequeños, fue como dice el título de este escrito, incorporarlos a mis actividades diarias, incluyendo por supuesto el llevarlos a mi oficina ocasionalmente para que ellos conocieran no solo mi lugar de trabajo, sino incluso mis compañeros de trabajo. Así cuando yo estuviera platicando en familia alguna actividad de mi trabajo, para ellos no sería un tema aburrido porque conocían no solo las instalaciones sino a las personas de las que hablaba.


No para todos los papás será sencillo llevar a sus hijos a la oficina, porque hay en algunas que incluso se prohíbe llevarlos, pero si se puede encontrar momentos en los cuales hacer convivir a los hijos(as) en las actividades profesionales de los padres y esto, créanme, les da a los hijos, mas motivo de orgullo (el saber qué hace exactamente su papá) que el saber que su papá es el jefe de una oficina o el dueño de un negocio. Porque en la infancia de los niños(as) lo relevante es conocer a su papá más que creerlo superdotado o superpoderoso.


En mi caso personal, yo si tuve la oportunidad de llevar a mis hijos, generalmente por separado, primero por la diferencia de edades y segundo, porque como he insistido en varios escritos anteriores hay que darse el tiempo de pasar convivir de manera individual con cada hijo y no solo con todos juntos.


La gran ventaja de haber tomado esta decisión, la de involucrar a mis hijos en mi trabajo, les permitía a ellos, ser los que sabían de sus padre en las conversaciones y como dije antes, ya no era relevante cual papá era más importante o tenía el mejor trabajo, sino de cual papá se sabía más y eso le daba otra connotación a las pláticas de niños.


Tras un agotador o complicado día de trabajo, lo que menos queremos es llegar a la casa y tener que explicar o contar todo el tema laboral en las pláticas durante la cena y generalmente preferimos hablar de cualquier otra cosas, pero la verdad es que cuando incorporamos algo del tema laboral a las conversaciones familiares, permitimos que nuestros hijos(as) sean parte de nuestra actividad diaria, los hacemos sentir que son parte de la familia y hasta nos sirve para ir viendo cómo reacciona cada uno de ellos antes las historias contadas y en base a esto ir entendiendo mejor el cómo será cada uno cuando crezca.


Son estos pequeños detalles, los que hacen que los hijos establezcan vínculos individuales con sus padres y aunque parecen simples, el impacto en ellos, sobre todo si lo hacemos desde que son pequeños, es muy importante y permanece en el tiempo, aun en la adolescencia que es cuando las relaciones padres-hijos son más complicadas, el SER PARTE de la familia, es algo que se mantiene y que sirve para generar la confianza de la comunicación, tan fundamental, en el desarrollo de nuestros hijos.


Además del tema laboral, hay que ir involucrando a nuestros hijos en nuestras otras relaciones, por ejemplo, platicar de nuestros amigos (Obviamente temas que no sean muy privados) y permitirles convive realmente con ellos.


Nosotros como padres, vamos viendo las tendencias de nuestros hijos y nos parece hasta obvio el involucrarnos en las diferentes partes de su desarrollo para poder ser los guías que les ayuden a encontrar su camino y su lugar en la vida. Pues así como eso lo vemos tan claro, así de importante es que nuestros hijos estén enterados de nuestra vida diaria, de nuestra “otra vida” en la que no somos padres sino personas con compromisos, problemas, angustias y alegrías que no están 100% ligadas a nuestra característica de padre sino a nuestra personalidad como persona.


Cuando los hijos tienen las misma aficiones que nosotros, es muy fácil convivir con ellos o generar vínculos individuales, pero cuando no, es cuando el hacerlos parte de nuestro día a día y no solo de las ocasiones importantes, hace posible en desarrollar los vínculos que en el futuro, nos permitirá ser una parte importante de su vida.

Es muy probable que lo que platiquemos con ellos, sobre todo en etapas iniciales de su desarrollo no lo entiendan del todo y habrá que hacer un esfuerzo para explicárselos en términos que lo puedan entender, pero si sentará las bases para establecer la confianza padre-hijo que es tan necesaria durante la adolescencia.


Nuestra actividad diaria, puede ser rutinaria y hasta aburrida para nosotros, pero para un pequeño niño(a) significa la conexión con su padre y eso, conforme vayan creciendo, será algo que no solo nos ayudará a poder apoyarlos o guiarlos durante su vida, sino que a ellos les generará un autoestima al ser personas importantes (Para sus padres), desde temprana edad.

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